Notario y mediador el primero y abogado, árbitro y mediador el segundo, y conciliadores los dos, conforman el equipo docente del curso en conciliación impartido al CEJFE desde hace tres años. Buena parte del equipo de Comunicación de ACDMA tuvimos el placer de asistir el año pasado. Fueron clases con dinámicas distendidas, con risas e improvisaciones, en combinación con aprendizaje formal y de fondo.
Dentro del proyecto de conocer y dar a conocer profesionales de los varios ámbitos de la gestión del conflicto, os ofrecemos a continuación la versión resumida de una entrevista que les hemos hecho a los dos. Podéis acceder a la entrevista entera aquí.
Antes que nada, ¿cómo os conocisteis? Carles: Conocí a Toni a través del Punto Neutro y la mediación, coincidiendo en jornadas y cursos. Tenemos caracteres parecidos que nos vinculan. Toni: Yo llevo mediación en el Colegio de Notarios y Carles al de Abogados. Somos parecidos pero diferentes: yo más cartesianista y de seguir guión, Carles más modernista y hábil con las emociones. Hemos aprendido mucho el uno del otro, y además tenemos los despachos el uno al lado del otro.
¿Cómo llegasteis a ser mediadores? Y conciliadores? T: Mi primera mediación fue hacia el 2009-2010. Descubrí el mundo de la mediación gracias a Pasqual Ortuño y su mujer Maite *Usón, que me abrió los ojos sobre la importancia de la escucha activa y las preguntas. C: Entré queriendo «tecnificarme», pensando que ya mediaba cuando en realidad conciliaba. El máster me hizo dar cuenta que conciliar y mediar son cosas diferentes. Vengo del derecho de consumo, donde impulsamos profesionalizar la mediación en este ámbito.
¿Nos podéis resumir brevemente en qué se diferencian la mediación y la conciliación?
C: La única diferencia real es la propuesta de solución (el artículo 16 de la Ley 1/2025). El resto coincide con la mediación, que es la «madre» de todos los MASC.
T: Exacto, la conciliación es como una hija técnica de la mediación.
C: De hecho, muchas conciliaciones son una «mediación encubierta»: si consigues que las partes hablen y se comuniquen, son ellas quienes encuentran el acuerdo, aunque el resultado final sea un laudo conciliatorio vinculante.
¿Qué es lo que más os interesa profesionalmente de la conciliación? T: A mí lo que más me interesa es que la gente llegue a acuerdos, y sobre todo cómo lo hacen. La fase de exploración del conflicto es la que más me atrae: entenderlo bien antes de entrar al por menor. C: Coincido. Para mí es clave la creatividad constante que exige la mediación, y la observación continua: no puedes perder pista de nada. T: Y añado que la creatividad es directamente proporcional a la información: cuanto más sabes del conflicto, más bien puedes ayudar a encontrar soluciones.
Carles, eres socio de ACDMA. ¿Desde cuándo? ¿Qué significado tiene para ti? C: Soy socio desde hace años, aunque no tantos como me habría gustado. Recomiendo siempre a los alumnos hacerse socios, porque da un apoyo real al profesional: información, acompañamiento, seguro y bolsa de trabajo. T: Yo todavía no soy, pero gracias a esta pregunta me apuntaré. La formación constante es esencial en esta profesión, y la mediación nos hace mejores personas.
Habéis impartido 3 ediciones del curso de conciliación juntos: ¿en qué consiste? T: El curso tiene un 50% de contenido legal (principios jurídicos, confidencialidad, requisito de procedibilidad) y un 50% de herramientas de mediación (negociación, herramientas prácticas, casos). C: Hablamos de un «conciliador con mentalidad de mediador»: trabaja con imparcialidad y fomento de la comunicación, y solo deja de ser neutral en el momento de hacer la propuesta, sin imponer nunca.
¿Cualquier profesional de la mediación puede ser conciliador? T: No, la ley exige conocimientos técnicos específicos. Si no los tienes, la co-mediación con un conciliador es una muy buena opción. C: Aun así, ser mediador ya te aproxima indirectamente a la conciliación; depende de la ética y profesionalidad de cada persona.
¿Vuestro curso va dirigido a toda la comunidad mediadora? C: Sí, absolutamente. Conocer la conciliación permite co-mediar mejor y elegir el MASC más adecuado para cada conflicto. T: Cada conflicto tiene su MASC ideal. Todavía estamos en un momento inicial y hará falta tiempo para definirlo mejor.
El conciliador es una figura relativamente nueva. ¿Cómo se desarrollará en el futuro? C: Hacía más tecnificación y especialización por sectores (construcción, daños médicos…). La conciliación no es nueva, de hecho, ya aparecía en la Constitución de Cádiz de 1812; ahora la recuperamos y la adaptamos. T: Dependerá mucho del Estatuto del tercero neutral, todavía pendiente.
¿Creéis que la ley MASC acabará siendo positiva por la comunidad mediadora y conciliadora? T: Muy positiva. Creará una cultura de mediación y conciliación, como pasó con la psicología. Es un cambio cultural que tardará años, pero ya se nota. C: La mediación no es de una profesión concreta; es de la ciudadanía. El reto es que sea el ciudadano quién lo pida porque la valora, no solo los profesionales.
¿Qué mejora a la situación actual de los conciliadores veis factible y deseable? T: Hace falta un cambio de actitud, sobre todo a la abogacía: la conciliación no es un simple trámite previo, tiene que ser un intento real. C: Hace falta también reconocer los propios límites y derivar cuando hagan falta conocimientos técnicos que no tienes, manteniendo criterios éticos claros. T: Y cuidar la imparcialidad: yo no concilio si he tenido trato previo con alguna de las partes.
¿Hay alguna idea o proyecto que os gustaría ver hecho realidad? T: Por mí sería importante tener más difusión y pedagogía, para crear una cultura real de mediación. C: Priorizaría normalizar la mediación en las escuelas, con una asignatura o una pequeña unidad de mediación interna. También presido una comisión de mediación intercolegial a la ICAB, que espero ayude a acercar la mediación a quien corresponda.
¿Tenéis alguna recomendación práctica para personas que empiezan en mediación o conciliación? C: Recomiendo apuntarse a ACDMA, entrenarse mucho, y salir de la zona de confort haciendo cursos diferentes. T: Mi recomendación sería interiorizar lo que estudiamos, revisarse constantemente, y cultivar dos cualidades clave: empatía (entender las otras sin ser artificiales) y paciencia.
Damos las gracias a los dos entrevistados por sus aportaciones. Toni ya se ha sumado a ACDMA como socio y los dos figuran en nuestro directorio en línea.
